Después de tres décadas de inmersión en el Aikido Yoshinkan , conocido por su rigor, precisión y lo que a veces se percibe como su naturaleza "cuadriculada" y estructurada, he iniciado una nueva y emocionante fase en mi entrenamiento. Este cambio no es un abandono de mis raíces, sino una evolución consciente que busca infundir mayor fluidez, adaptabilidad y dinamismo a mi Aikido, aprovechando al máximo la formidable base que he construido. El estilo Yoshinkan, con su énfasis en la postura inquebrantable, la estabilidad, los movimientos angulares y la precisión milimétrica de cada técnica, me ha proporcionado una comprensión profunda de los fundamentos. Aprendí la importancia de la conexión con el suelo, la estructura corporal y la potencia generada desde el centro . Estas son las piedras angulares sobre las que ahora estoy construyendo un Aikido más libre y reactivo. Mi práctica actual se centra en tomar esos principios robustos y aplicarlos de una manera que permita una ...
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