Aikido Figueres
Aikido en Figueres
Iban Galindo empieza a estudiar i practicar Aikido en la ciudad de Girona l’any 1998, bajo la enseñanza de Jacques Muguruza Sensei, 7è dan d’Aikido dentro de la Escuela Yoshinkan, alumno directo de Shioda Gozo Sensei.
Introduce el Aikido en Figueres el año 2004,bajo la supervisión de Jacques Muguruza Sensei.
A principios de 2008, finalitza la supervisión de instructor por parte de Muguruza Sensei i Iban Galindo passa a ser el instructor y responsable del Dojo de Aikido en Figueres, situado en el Gimnasio Savas.
En fecha de 2/08/2011, Yasuhisa Shioda, responsable del Hombu Dojo en aquellas fechas (Kancho), reconoce y admite Iban Galindo como a responsable del Aikido Yoshinkan en Espanya.
Iban Galindo Calderon
3er Dan de Aikido Escuela Yoshinkan
Miembro de AYF (Aikido Yoshinkan Fundation)
Representante de l’Aikido Yoshinkan en Figueres
Habilitado para la enseñanza del Aikido por el Consell Català de l’Esport, órgano de la Generalitat de Catalunya.
De la Solidez Yoshinkan a la Fluidez Dinámica: Mi Evolución en el Aikido
Después de tres décadas de inmersión en el Aikido Yoshinkan, conocido por su rigor, precisión y lo que a veces se percibe como su naturaleza "cuadriculada" y estructurada, he iniciado una nueva y emocionante fase en mi entrenamiento. Este cambio no es un abandono de mis raíces, sino una evolución consciente que busca infundir mayor fluidez, adaptabilidad y dinamismo a mi Aikido, aprovechando al máximo la formidable base que he construido.
El estilo Yoshinkan, con su énfasis en la postura inquebrantable, la estabilidad, los movimientos angulares y la precisión milimétrica de cada técnica, me ha proporcionado una comprensión profunda de los fundamentos. Aprendí la importancia de la conexión con el suelo (tanden), la estructura corporal y la potencia generada desde el centro. Estas son las piedras angulares sobre las que ahora estoy construyendo un Aikido más libre y reactivo.
Mi práctica actual se centra en tomar esos principios robustos y aplicarlos de una manera que permita una respuesta más instintiva y adaptativa a las diferentes energías y situaciones. Esto implica:
Mayor fluidez y continuidad en los movimientos: Transiciones más suaves entre técnicas y una menor rigidez, permitiendo que la energía fluya ininterrumpidamente.
Adaptación a la fuerza del oponente: En lugar de siempre imponer una estructura, ahora busco armonizar aún más con el ataque, utilizando su impulso de formas más creativas y menos predecibles.
Enfasis en el "irimi" y "tenkan" dinámicos: La entrada (irimi) y el giro (tenkan) se ejecutan con mayor velocidad y sorpresa, buscando desequilibrar al uke antes de que pueda consolidar su ataque.
Conexión y sensibilidad: Profundizar en la capacidad de sentir la intención y el desequilibrio del compañero, permitiendo que las técnicas surjan de forma más orgánica.
No se trata de renunciar a la fortaleza del Yoshinkan, sino de usarla como un trampolín. Las bases sólidas me permiten ahora explorar sin miedo, experimentar con el movimiento y encontrar nuevas dimensiones de la armonía. Es como haber dominado la gramática y el vocabulario de un idioma y ahora usarlo para escribir poesía o improvisar una conversación.
Este es un viaje de redescubrimiento, donde cada movimiento se convierte en una oportunidad para la expresión y la eficacia. Estoy emocionado de seguir explorando cómo la estructura y la libertad pueden coexistir en la búsqueda del verdadero "Ai" y "Ki".
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